Amar, seguro que no podemos vivir sin amar, un sentimiento potente e intensivo que sentimos y nos llega desde el primer día de nuestra vida … o aún antes, desde que alguien fue feliz cuando supo que pronto formaríamos parte de su día a día.

Queremos a nuestra madre, a nuestro padre, a abuelos y abuelas, hermanos, amigos, primos … amamos a mucha gente diferente que nos ayuda y nos hace sentir bien. Y un día nos enamoramos de alguien a quien añadimos en lo alto de nuestra lista de gente a quien queremos, pero la mayoría de nosotros esta lista la empezamos ya en la infancia.

El día 14 de febrero, los norteamericanos, y por extensión todo occidente, celebra el día de los enamorados. Poco podemos decir de este día que no se haya dicho ya. Pero hay otros lugares del mundo donde este día tiene otra dimensión.

Es así en Finlandia -el país donde nací y viví hasta que tenía 28 años- allí el día 14 de febrero la llaman Ystävänpäivä el día de la amistad. El día 14 celebran el amor y aprecio que todos tenemos por personas cercanas, que son muy importantes para nosotros y sin embargo, rara vez les decimos que las queremos.

Ystävänpäivä es un día de diario, no es una gran fiesta, es un momento que nos guardamos para expresarnos y para decir a la familia y a los amigos que los queremos, que nos ayudan a vivir con felicidad y que pensamos mucho en él o en ella. No es un día de grandes regalos, con un pequeño detalle: una planta, una flor, una tarjeta, o una cajita de galletas, tenemos más que suficiente para decir:

“Eh, me haces sentir feliz, sé que siempre podré contar contingo y, aunque normalmente no te lo digo, te quiero.”